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miércoles, 1 de junio de 2011

Rafael Alberti, poeta y pintor

Rafael Alberti Merello nació el 16 de diciembre de 1902 en El Puerto de Santa María (Cádiz). En 1917 se trasladó con su familia a Madrid, para dedicarse a copiar pinturas en el Museo del Prado. Alberti extrañaba la bahía de Cádiz donde había pasado su infancia, lo que, junto a la muerte de su padre cuando él sólo tenía 18 años, le llevó a refugiarse en la poesía y dejar la pintura en un segundo plano.

A partir de ese momento, comenzó a relacionarse con  los que formarían la Generación del 27 (Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Gerardo Diego, entre otros). Intervino como activista en las protestas estudiantiles contra el general Primo de Rivera , y en 1929 publicó una de sus obras maestras, "Sobre los ángeles", de fuertes tintes surrealistas. Se casó en 1930 con la escritora María Teresa León, con la que compartió los años de su exilio por Buenos Aires y Roma (Mª Teresa fallecería en 1988), y con la que tuvo una hija, Aitana. El poeta nunca separó su labor intelectual de su actividad política. Por eso, durante la Guerra Civil Española, dio su apoyo a la causa republicana y colaboró con la evacuación de las obras de arte del Museo del Prado. Desde su regreso a España, en abril de 1977, residió en su ciudad natal, el Puerto de Santa María. En 1989, la Diputación de Cádiz creó en su ciudad natal la fundación que lleva su nombre, la Fundación de Rafael Alberti a la que se trasladó gran parte de su archivo y biblioteca personales. Contrajo matrimonio en segundas nupcias con María Asunción Mateo, quien le ha acompañado y representado durante los últimos años.
No consiguió sillón en la Academia, pero obtuvo el mayor reconocimiento literario, el Premio Cervantes, que se adjudicó en 1983. Antes había sido distinguido con galardones internacionales como el Lenin de la Paz (1965) y el premio Roma de Literatura (1991), el Nacional de Teatro (1980). Renunció al Príncipe de Asturias, debido a sus fuertes convicciones republicanas.
El 28 de octubre de 1999 murió en su casa de El Puerto de Santa María y sus cenizas fueron esparcidas en el mismo mar de su infancia, aquel que cantó en su obra Marinero en Tierra.

La virtud más conocida del gaditano Rafael Alberti, ha sido siempre la poesía, de la que vivió toda su vida. Sus versos han llenado las mejores páginas de la obra de la Generación del 27.
Son tres las características de la poesía de Alberti: la neopopularista, la surrealista y la realista.  Sin embargo, el Alberti que más ha calado en la poesía contemporánea es el de la tendencia más realista.
Entre los ejemplos más importantes de su larga obra encontramos Marinero en Tierra (1924), Sobre los Ángeles (1929), Retornos de lo vivo lejano (1952) o su obra más autobiográfica La arboleda perdida (1959), entre otros.
La calidad que se desprende de estas obras muestra la técnica del autor, con un afán de encontrar la formalidad en sus obras.
Aquí les facilitamos un magnífico enlace donde poder escuchar algunas de sus creaciones:

La Fundación de Rafael Alberti, ha sido la que ha hecho posible la exposición de  El Alberti Oculto, que tuvo lugar durante todo el mes de abril de este año 2011 en la Sala Municipal de exposiciones del Museo de la Pasión de Valladolid, mediante la financiación de la misma, así como la prestación de algunas de las obras para la presentación.

Sala Municipal de exposiciones del Museo de la Pasión de Valladolid.

El nombre de la exposición, El Alberti Oculto, tiene su razón de ser. La exposición no es una recopilación de sus obras poéticas, ni de su biografía o fotografías, sino un conjunto de muestras del otro arte que le acompañó toda su vida, la pintura.
De sobra es conocida por el gran público su extensa y magnífica carrera como uno de los poetas más importantes de la Generación del 27, como ya hemos expuesto antes. Pero más allá de su talento como poeta, Alberti era un gran pintor. Su primer compañero fue un pincel, y no una pluma.
La exposición cuenta con casi un centenar de lienzos que el sevillano pintó, sobretodo, en sus últimos años de vida y con los que, según él mismo, podía expresar sentimientos semejantes que con la poesía. Algunas de estas obras son donaciones de la Fundación que lleva su nombre, pero otras pertenecen a particulares.
Entre estas obras destacan títulos como Abecedario imaginario (1989), Sueño Erótico (1991), Máscara (1991), Mujer flor (1992)… entre otras, pintadas con tinta china, rotulador o ceras.
También puede verse entre todo el conjunto de cuadros las famosas “liricografías” de Alberti, un intento de dibujar sus versos, dándoles movimiento y colorido. El propio artista reconocía que, antes de escribir, se imaginaba sus versos dibujados. A su vez, sus pinturas y dibujos son poesía, la lírica está presente en el lienzo.
La exposición cuenta también con una serie de fotografías del pintor y poeta con personalidades tanto del ámbito artístico como político, como Rosa Chacel, Miguel Delibes, Federico García Lorca, o incluso recibiendo el Premio Cervantes de Literatura , de mano de los reyes españoles en 1984.
La azafata que recibía a los visitantes de la exposición, explicaba y contestaba cualquier duda nos contestó a una serie de preguntas:

Nosotros: ¿Quién financia este tipo de exposiciones, y en este caso, la de Rafael Alberti?
Azafata: La Fundación municipal de cultura de la ciudad de Valladolid expone durante un mes las obras de determinados artistas de cualquier época, como por ejemplo Pablo Serrano, Goya, Alberti…  En este caso, la Fundación de este poeta y pintor en el Puerto de Santa María (Cádiz), es quien ha permitido la presentación al público de estas obras, en este caso pinturas, algunas de las cuales nunca habían estado expuestas anteriormente.

N: ¿Por qué el nombre de la exposición, El Alberti Oculto?
A: Todo el mundo conoce la maravillosa cualidad como poeta de Rafael Alberti, y que por supuesto también hubiera sido una interesante exposición. Es más, contamos aquí con algunos de sus versos escritos sobre lienzo en tinta china. Pero no todo el mundo conoce esta faceta del artista gaditano, y mucho menos que sus primeras manifestaciones como tal, las hizo sobre lienzos y con pincel, y no sobre papel.

N: ¿La exposición ha recibido muchos visitantes?
A: La verdad es que este tipo de exposiciones suelen interesar mucho tanto a turistas como a los propios vallisoletanos. Pero esta vez, al caer la semana santa en el mes de abril, la exposición ha tenido muchos más visitantes, especialmente del resto de ciudades de la comunidad castellana y de Madrid.

N: ¿Acuden con habitualidad a este tipo de presentaciones grupos escolares, universitarios, periodistas…?
A: Por supuesto que sí, prácticamente todas las semanas recibimos la visita de un par de colegios de Valladolid, y también son muchos los estudiantes que se acercan en busca de datos, información o curiosidades para trabajos y reportajes.

N: ¿Ha acudido a verla alguna autoridad?
A: Pues el primer día, como es costumbre en todas las exposiciones que llegan a la ciudad, es el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Javier_Le%C3%B3n_de_la_Riva, quien las inaugura. Y en este caso, en representación de la Fundación de Alberti, vino su viuda María Asunción Mateo, que recordó, muy emocionada, cómo su difunto marido pintó en sus últimos años de vida los lienzos expuestos.



Como no estaba permitido grabar ni sacar fotografías de la exposición, dejamos aquí un video sobre los contenidos de la misma.



Rafael Alberti, un maestro en dos de las más maravillosas artes. Un gaditano cuya musa más influyente era su playa, su costa, su tierra. Él consigue que ese límite entre la pintura y la poesía desaparezcan. Como si de un mismo arte se tratara, con una maestría que hasta al dios Apolo, padre de la poesía, y al dios Júpiter, padre de la pintura, sorprendiera. Supo durante toda su vida desarrollar su gran talento en estas dos ramas, según en el momento en el que se encontraba, era capaz de expresarse a través de la poesía o de la pintura, siempre de una manera pura y libre. Un maestro con pincel y con pluma, sobre lienzo y sobre papel.



Marta Rivera Benito

La figura de San Juan de la Cruz

Por Pilar Ruiz Fernández

Si preguntamos por la vida de San Juan de la Cruz muchas personas nos dirán que fue un gran poeta, que era de un pueblo de Ávila, que es un santo,… y así un largo etcétera. Pero sin lugar a dudas, unas de las personas que más saben sobre la vida y obra del santo son las monjas carmelitas de Fontiveros. Estas monjas carmelitas tienen en su posesión numerosos documentos inéditos y diversos objetos que según dicen pertenecieron al santo. Nadie mejor que ellas para narrar la vida y obra del Santo. Las monjas, además, comentaron que viven de la providencia de Dios, del dinero recaudado de sus trabajos manuales, de las pensiones de las mayores y de donativos de las familias.
Convento de las monjas carmelitas

Según cuentan San Juan de la Cruz en realidad se llamaba Juan de Yepes y  nació en Fontiveros (Ávila) una tarde del 24 de junio de 1542 en una casa que estaba en donde hoy es parte del instituto y parte del convento. Dicen que su padre era Gonzalo de Yepes y que pertenecía a una buena familia de Toledo, pero como se casó con una joven de clase "inferior", fue desheredado por sus padres y tuvo que ganarse la vida como tejedor de seda. Cuando tenía seis años su padre murió y tiempo después debido a las penurias que pasaba su familia, se trasladaron a Medina del Campo (Valladolid), en donde Juan asistió al colegio de niños pobres. A los 21 años, tomó el hábito en el convento de los carmelitas de Medina del Campo. Su nombre de religión era Juan de San Matías.

estatua del santo en Fontiveros
Las monjas carmelitas insisten en que si San Juan de la Cruz, a lo largo de su vida, no se hubiese encontrado con Santa Teresa de Jesús nada hubiese sido igual. Dicen que la santa tuvo una gran influencia en San Juan ya que le integró en el movimiento de la reforma carmelita que ella había iniciado. En 1568  San Juan de la Cruz fundó el primer convento de Carmelitas Descalzos. También comentan que debido a las reformas que inició el santo estuvo durante nueve meses preso en un convento de Toledo, acusado de apóstata. Una dura experiencia que le sirvió para escribir su Cántico Espiritual.

 En otras poesías se puede llegar a entrever en lenguaje subliminal, el relato que hace de su astuta y sorprendente huida (ayudado por su amiga Santa Teresa) en la madrugada del 15 de agosto de 1578. Tras su huída se refugió en un convento de Jaén y continuó con la reforma carmelitana, fundando varios conventos por Andalucía. Las monjas finalizan contando la historia, con algo de tristeza en sus ojos, que el "bueno" de Juan siguió con su obstinación por  la reforma, lo que le llevó a enfrentarse con la jerarquía religiosa y a sufrir una nueva prisión en el convento de la Peñuela, en plena Sierra Morena, en donde culminó la escritura de sus principales obras literarias. Pero cuando por fin es excarcelado y se dispone a cumplir con el traslado que se le impone a América, el 14 de diciembre de 1591, muere a la edad de 49 años. 135 años después, es elevado a la categoría de santo, por la iglesia católica.

 Por otra parte las monjas carmelitas aseguran que dentro del convento tienen documentos escritos por el propio santo, anotaciones,… algo inédito. Al pedir verlos dicen que no los pueden enseñar y continúan diciendo que la obra poética de San Juan de la Cruz está inspirada en un profundo sentimiento religioso: "Nuestro poeta era un gran conocedor de la Biblia y de la filosofía aristotélica y platónica".

Reflejo de la obra realizada en el instituto
Al finalizar la conversación con las carmelitas, sugieren que pasemos a ver el edificio que tienen al lado: el I.E.S.O. San Juan de la Cruz. Un instituto cuyo funcionamiento comenzó en el en el curso 2001-02. Las monjas carmelitas nos mandan al instituto sabiendo lo que hacen porque justo ese dia, 13 de abril de 2011, se celebra el 10º aniversario de su apertura, con una gran fiesta de canciones y bailes de la época romántica en honor a San Juan de la Cruz. El centro educativo en realidad se trata del convento de Carmelitas Descalzos que se fundó en 1726 con motivo de la canonización de  San Juan de la Cruz, y que se levantó sobre el solar que ocupó la casa donde en 1542 nació el Santo. La reforma respetó y realzó los valores arquitectónicos existentes en la construcción original aunque siempre fue una edificación sencilla. Se rehabilitó y se elevó una nueva planta para contar con los espacios necesarios para el nuevo uso que le espera.

 Entre los asistentes se encuentra las asociación cultural "Centro Católico San Juan de la Cruz", los cuales comentan que la obra poética del Santo está impregnada de un gran misticismo simbolista. Dicen que la obra poética está cargada de una encriptada sensualidad e incluso de cierto erotismo. Y que desde la asociación tratan de dar la misma importancia a todas las obras en verso que además del Cántico  Espiritual son: "Noche Oscura"; "Llama de amor viva"; y un conjunto de poemas menores entre los que destaca "El pastorcico".

San Juan de la Cruz dejó mucho amor en Fontiveros y su pueblo se lo devuelve honrándole en cada rincón del mismo, por ejemplo el 14 de diciembre (aniversario de su muerte) los lugareños se reúnen en el insituto para comer el cocido típico de Fontiveros. Y es que como dice una frase del propio santo "Donde no hay amor, poned amor y encontraréis amor".
 


jueves, 26 de mayo de 2011

Sonsoles Palacios, poesía con efectos curativos

Entrevista a María Sonsoles Palacios Vaquero (9/5/11)


La poesía es para Sonsoles Palacios, abulense de nacimiento y salmantina de adopción, “el sentir hecho palabra”. Sonsoles presentó Donde duerme la noche, su pequeña antología poética, en la Feria del Libro de Benavente y en Segovia para un proyecto de la ONCE, en agosto y junio del año pasado, respectivamente.  Esta escritora ejerció de maestra de educación infantil y primaria en varios centros de las Islas Baleares, Candeleda (Ávila) y Ciudad Rodrigo (Salamanca) por lo que sus poemas están muy vinculados con la enseñanza.
La labor del docente es para Sonsoles la capacidad de enseñar y aprender, y de mostrar lo que se sabe y lo que se siente, con el objetivo de desarrollar las aptitudes creadora e imaginativa del niño. Como dijo Josefina Aldecoa, novelista y fundadora del conocido Colegio Estilo, que murió el pasado mes de marzo, enseñar es “ayudar al niño a sacar lo que tiene dentro y a descubrirse a sí mismo”.  Sonsoles comparte esta definición y a ella añade que el valor del respeto hacia los demás y hacia uno mismo debe ser fundamental en la educación.
En los primeros años de la formación del escolar, Sonsoles siempre ha trabajado la lectoescritura a través de la literatura y los juegos, y así inculcar el interés por la lectura. Esta maestra afirma que la poesía sirve para fomentar un aprendizaje lúdico, de forma que el alumno pueda adquirir conocimientos por sí mismo de una forma entretenida. La palabra es un Arte y, al igual que la Música, la Escultura, la Pintura o el Teatro, sirve para comunicarse. La poesía es, en palabras de Sonsoles Palacios, la “forma bonita de decir y expresar” y por ello, sirve para impulsar múltiples capacidades en el alumno, como la atención, la observación o la estructura. Para que el niño trabaje, además, la capacidad de memorización, Sonsoles recomienda utilizar retahílas, adivinanzas y cuentos. De esta forma, también se estimula el desarrollo del oído, el sentido del equilibrio, al apoyarse en el pulso y en el acento de la rima. Tanto en educación infantil, como en la etapa de primaria, los recursos para transmitir el amor por la literatura son los mismos, solo les diferencia el nivel de profundización. Por ejemplo, desde los 3 años, Sonsoles ha utilizado la poesía para que los alumnos aprendan rimas con sus propios nombres (María tiene la cara fría/ Adrián come mucho pan), o para aprender los números (Tres macetas tiene en mi casa/ mi vecina Nicolasa). Sin embargo, los alumnos de primaria ya van un poco más allá: aprenden poesías de mayor nivel, por ejemplo Mi casa, elaboran letras para sus canciones,  y crean rimas gastronómicas. Así, Sonsoles escribe en  Triste despedida, una de sus poesías dedicadas a este tema:
Aprendemos juntos y nos inventamos
nuestros propios cuentos,
los representamos,
cantamos canciones,
hacemos pareados
como Gloria Fuertes.
La mención a Gloria Fuertes, poetisa conocida por su literatura infantil, en uno de los poemas de Sonsoles, conforma un homenaje a la labor del maestro, junto con su poema Querido maestro, que escribió en mayo de 2002:
El maestro se preocupa
del que hoy no ha trabajado,
del que tiene mala cara,
del que calla cabizbajo,
del que trabaja y mejora
y del que está despistado. (…)
Al margen de la literatura en relación con la enseñanza, a Sonsoles le gusta señalar que ella no se considera literata ni poetisa, solo “una persona sensible que se deja llevar por todo lo que siente y lo plasma en un papel”. Su estilo y su trayectoria poética están marcados por las distintas etapas y lugares por los que ha pasado, al igual que la temática de sus poemas. Las primeras poesías que se recogen en el libro datan del año 1982 y hablan de los primeros amores, de ese sentimiento juvenil cargado de las ganas de vivir. En periodos sucesivos, Sonsoles trata temas como la naturaleza, valiéndose de múltiples figuras literarias tales como símiles, metáforas, anáforas y personificaciones; la fugacidad del tiempo, el sufrimiento humano por culpa del miedo y la inseguridad, y, por supuesto, la docencia.
Una de las características más especiales que se pueden apreciar en el estilo de Sonsoles es que para resaltar algunas palabras le gusta escribirlas en otro tipo de letra o con mayúscula. Por eso, en el poema Atrévete a soñar, la tipología utilizada es distinta a todas las demás. Este poema es una alabanza al mítico Carpe diem, que vale la pena leer y releer:
Apaga el miedo
y encenderé la luz.
Cambia el temor
por un brillo en los ojos. (…)
 El libro acaba con unos cuantos poemas dedicados a amigos y familiares de la autora, quien pensó que era la mejor manera de cerrar esta etapa, tanto en el terreno personal como literario.
La portada del libro es una fotografía del Mirador de la Torre de Ses Ánimes, en Mallorca, hecha por la misma autora, que llama la atención y va a juego con el título. Donde duerme la noche viene a decir que no todo es oscuridad, siempre queda un último rayo de sol al que perseguir, igual que no todo es sufrimiento y hay que vencer a la Tristeza (“Busco un rayo de sol que nunca encuentro/Tengo una hermosa flor que se marchita”). También, las ilustraciones del libro han sido hechas por Sonsoles para dar fuerza al poema elegido y para plasmar la descripción de esos grandes versos.



Así son las palabras de Sonsoles Palacios Vaquero, llenas de ritmo, musicalidad, sentimiento, emoción y sabiduría. Totalmente recomendables.
Amanda Romano Rubio 





miércoles, 23 de marzo de 2011

Glorierías

No le gustaba el nombre de poetisa, ella se definía a sí misma como la poeta. Quizá, la fama que obtuvo con su literatura infantil y con el programa de televisión “Un globo, dos globos, tres globos” donde ella recitaba sus propios poemas, destinado al público menudo, ocultó el compromiso social de su poesía para adultos. Sin embargo, mientras los niños reían y se divertían,  Gloria Fuertes invitaba a los mayores a reflexionar y meditar. Sus publicaciones marcaron un punto y coma en la poesía femenina española ya que fue una de las primeras poetas vinculadas a la denominada Generación del medio siglo y a la poesía social, además de que fue una mujer totalmente independiente, que solo necesitaba de bolígrafo y papel para sobrevivir.
La literatura nos ayuda a comprender la historia y está muy relacionada con el movimiento social de la época. Por eso, la poesía española de la posguerra se utilizó como un instrumento para transformar el mundo, para mostrar que el cambio era posible, pero sobre todo para comunicar y ofrecer un ancla para agarrarse en el caótico mundo que teníamos. Para Gloria Fuertes, el poeta tiene un deber con la sociedad que consiste en expresar la realidad denunciando la injusticia, la crueldad, el dolor, las guerras y el desamparo. Ella misma decía que el destinatario de sus poemas era la Humanidad pues “el poeta no es poeta/ hasta que el pueblo nos lee”.
Gloria no muestra influencias expresas de ningún otro poeta de la época, aunque se trataran los mismos temas característicos de mediados del siglo XX. Su estilo resulta fresco, natural y espontáneo gracias al tono humorístico que utiliza y a la originalidad que siempre le ha caracterizado. Por otro lado, leer sus escritos significa estudiar su vida íntima y su forma de pensar, es decir, los elementos autobiográficos componen la obra de esta autora a la que ella calificaba de yoísta. Es más, en la introducción de su antología Historia de Gloria. Amor, humor y desamor escribe este pequeño prólogo para justificarse:
No me importa que todos os deis cuenta                                                                                         de que esto que os cuento                                                                                                                        me ha sucedido.
Uno de los temas a los que más recurre es la guerra debido a que la Guerra Civil española la pilló de lleno en el cambio de infancia a juventud. El ser humano trata de autodestruirse (de nuevo el yoísmo nato) y ella sigue evocando la justicia y la solidaridad entre los pueblos (“Todo menos venganza./Me invade la justicia”) con ese optimismo que le caracteriza pidiéndole a un dios presente en toda su obra la explicación de lo absurdo de la especie humana.
Disfrutar de la poesía de Gloria Fuertes es meterte en su papel, formar parte de ella y luchar por lo que ella juzgaba. Sus palabras hacen reír y llorar a la vez, hablan de lo cotidiano, de lo que nos ocurre en un día de diario y de lo que no le deja dormir. El objetivo del compromiso social se enlaza con el de transmitir al lector una dosis de alivio y alegría.

Isla ignorada fue el primer poema autobiográfico que publicó Gloria Fuertes a sus diecisiete años.

Amanda Romano